La prevención de riesgos laborales en gestión y retirada de amianto es quizás una de las áreas más importantes dentro de la seguridad y salud en el trabajo.
Si desarrollas tu actividad en entornos donde existen materiales de amianto, es fundamental conocer bien las medidas de protección que debes respetar rigurosamente.
Tu seguridad y la de los que te rodean son especialmente importantes, de ahí la necesidad de conocer y aplicar medidas de prevención y riesgos por amianto.
El amianto sigue estando presente en muchas edificaciones antiguas, instalaciones industriales y estructuras que hoy requieren mantenimiento, rehabilitación o demolición.
La prolongada exposición al amianto supone un riesgo muy grave al que hay que poner remedio desde una perspectiva técnica, legal y sanitaria.
Por que el amianto supone un riesgo laboral grave
Las fibras de amianto son prácticamente imperceptibles a simple vista. Uno de sus grandes peligros radica en que se liberan al manipular, cortar o retirar materiales que las contienen.
Una vez en el aire, pueden inhalarse con facilidad y permanecen en el organismo durante años.
Este tipo de riesgos no generan efectos inmediatos y, en muchos casos, esto aumenta su peligrosidad, al ser un “enemigo silencioso” que no se detecta fácilmente.
Los efectos sobre la salud suelen aparecer tras exposiciones prolongadas o repetidas y están directamente relacionados con enfermedades respiratorias graves.
Menospreciar el riesgo de prevención de riesgos laborales relacionados con el amianto no es una opción.
Por este motivo, la legislación considera el amianto como un agente especialmente peligroso y exige medidas preventivas muy estrictas en cualquier trabajo que implique su manipulación o retirada.
Marco legal y obligaciones preventivas
La gestión del amianto está regulada por un Real Decreto específico y, por supuesto, por la propia Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Aquí se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud que deben aplicarse en todas las fases del proceso en las que pueda estar presente el amianto.
Entre las obligaciones principales no podemos olvidar:
- La identificación previa de los materiales de amianto.
- La evaluación del riesgo de exposición.
- La planificación de medidas de prevención adecuadas.
- El uso obligatorio de equipos de protección individual.
- La formación específica de los trabajadores expuestos.
No cumplir con estas obligaciones conlleva un alto riesgo de sanciones graves o muy graves, ya que pueden derivar en daños irreparables para la salud de los trabajadores.
Medidas preventivas en trabajos con amianto
La prevención de riesgos laborales en gestión y retirada de amianto debe basarse siempre en la anticipación a cualquier urgencia o peligro.
Antes de iniciar cualquier trabajo, es imprescindible analizar el estado del material y establecer procedimientos seguros.
Las medidas preventivas deben orientarse a evitar la liberación de fibras, ya que se ha demostrado que esta es la principal barrera de protección.
También se debe intentar minimizar la inhalación en caso de que se produzcan estas fugas de partículas de amianto.
Para ello, se pueden utilizar técnicas de trabajo en húmedo, sistemas de confinamiento, señalización del área y control del acceso.
Asimismo, los equipos de protección individual juegan un papel clave. El uso correcto de mascarillas con filtros adecuados, ropa de protección desechable y guantes específicos reduce de forma significativa el riesgo de exposición.
Formación específica y control del riesgo
Trabajar con amianto exige que el trabajador conozca técnicas concretas para anticiparse a las amenazas.
No basta con conocer la normativa de forma general. Es imprescindible contar con formación especializada, como el curso de PRL para trabajadores con exposición al amianto. Este capacita al empleado para identificar riesgos, aplicar procedimientos seguros y actuar conforme a la legislación vigente.
La formación permite conocer a la perfección cómo se comportan las fibras de amianto, qué prácticas aumentan el riesgo y cómo aplicar correctamente las medidas de prevención en cada fase del trabajo.
Efectos del amianto sobre la salud
La exposición continuada puede provocar graves efectos sobre la salud, muchos de ellos irreversibles. Una de las patologías más conocidas es la asbestosis, una enfermedad pulmonar crónica causada por la inhalación prolongada de fibras.
Además, la exposición al amianto se asocia a otros problemas respiratorios y a determinados tipos de cáncer. Estos efectos no dependen solo de la cantidad inhalada, sino también del tiempo de exposición y de las condiciones del trabajo.
De ahí la importancia de adoptar las medidas preventivas adecuadas.
El amianto no es el único riesgo que existe en obras de demolición o en el entorno industrial. En muchos casos, la exposición es conjunta con otros agentes peligrosos, lo que incrementa el daño potencial.
Un ejemplo claro son los efectos en la salud relacionados con la exposición a metales pesados, que coexisten con el amianto en muchas actividades.
De ahí la importancia de combinar las medidas contra el amianto con otras estrategias de prevención de este tipo de materiales.