La presencia de un desfibrilador en el entorno laboral es una gran ayuda, pero siempre hay dudas sobre la obligatoriedad del desfibrilador en empresas o si es solo una herramienta interesante pero no obligatoria.
La normativa DESA en España depende en gran medida de la autoridad sanitaria de las comunidades autónomas, por lo que su obligatoriedad depende de cada territorio y es importante tenerlo en cuenta a la hora de cumplir con la normativa y mejorar la seguridad en el entorno laboral.
Tanto la vigilancia de la salud mediante el correspondiente reconocimiento médico laboral como todas las medidas encaminadas a reducir o afrontar los riesgos siempre son unas medidas recomendables (sean o no obligatorias).
La instalación y la obligatoriedad del desfibrilador en empresas dependen de distintos factores.
Qué es un desfibrilador y para qué sirve
Un desfibrilador externo automático es un dispositivo capaz de analizar el ritmo cardíaco y aplicar una descarga eléctrica si detecta una parada cardiorrespiratoria.
No es difícil de usar, aunque es adecuada una mínima formación de los trabajadores. La instalación de desfibriladores en empresas, así como en otros espacios públicos, es una medida que salva vidas.
Disponer de uno en la empresa puede ser decisivo ante un incidente inesperado.
Normativa DESA en España
La regulación de los desfibriladores en España tiene como referencia el Real Decreto 365/2009. Esta regulación establece las condiciones básicas para el uso de desfibriladores fuera del ámbito sanitario.
Sin embargo, la aplicación concreta de la normativa DESA corresponde a cada comunidad autónoma.
La normativa autonómica determina en qué espacios es obligatorio instalar un DEA y qué requisitos deben cumplirse.
Empresas obligadas a instalar un desfibrilador
No todas las empresas están obligadas a instalar un desfibrilador. La obligatoriedad suele depender de factores como:
- El número de personas que acceden al centro.
- El tipo de actividad.
- La afluencia de público.
En muchos casos, las instalaciones con gran afluencia están obligadas a instalar un desfibrilador, como:
- Centros comerciales.
- Instalaciones o complejos deportivos.
- Centros educativos.
- Espacios de uso público con alta concentración de personas.
Estas obligaciones afectan tanto a entidades públicas como privadas, así como a personas físicas o jurídicas que gestionan estos espacios.
¿Es obligatorio en cualquier empresa?
En la mayoría de empresas privadas sin gran afluencia de público, no existe una obligación directa de disponer de un desfibrilador en la mayoría de los casos. Sin embargo, esto no significa que no sea recomendable y adecuado para estar listos para actuar ante cualquier emergencia.
Cada vez más organizaciones optan por instalar un DEA como medida preventiva.
Además, en determinados casos, la falta de medidas preventivas puede derivar en responsabilidad civil si se demuestra que se podía haber evitado un daño.
La Prevención de Riesgos Laborales no se limita a evitar accidentes. También incluye la preparación ante emergencias médicas.
En empresas con varios centros o con gran dispersión geográfica, es importante contar con sistemas flexibles de control sanitario.
Las unidades móviles para reconocimientos médicos permiten acercar estos servicios a los trabajadores.
Esto facilita la detección temprana de riesgos y mejora la gestión preventiva.
Recomendación: instalar un desfibrilador aunque no sea obligatorio.
Aunque no sea obligatorio instalar estos desfibriladores de forma general y depende de cada territorio y del tipo de empresa o local. Aun así, la tendencia apunta a una mayor implantación en todo tipo de organizaciones, incluidas las propias comunidades de vecinos.
Instalar un desfibrilador mejora la seguridad y demuestra el compromiso de la empresa con la salud de los trabajadores.
Además, su coste es relativamente bajo en comparación con el beneficio potencial.
Más allá de la obligación legal, disponer de un desfibrilador externo automático es una medida eficaz para proteger la vida. Integrarlo dentro de la estrategia de prevención permite actuar con rapidez ante una emergencia y reducir riesgos.