13 Actividades de motivación laboral para empleados

En cualquier empresa uno de los elementos para el éxito es la motivación de los empleados. Es un aspecto que en ocasiones se descuida y que sirve para fomentar un clima laboral positivo y estimulante para el trabajador.

Mantener a los empleados motivados permite aumentar la productividad y reducir el absentismo en la empresa. Trabajar actividades de motivación laboral ayuda a conseguir una empresa saludable y una gran unidad entre los trabajadores. Se consigue una sintonía con los objetivos de la compañía.

Vamos a ver algunas de las actividades de motivación laboral para empleados que pueden ponerse en marcha en todo tipo de empresas u organizaciones.

Actividades de motivación laboral en la empresa

Aumentar la productividad y conseguir cohesionar a tu equipo de trabajo no es tan complicado. Hace falta tener una estrategia y probar con distintas actividades.

Vamos a ver algunas de las dinámicas de motivación laboral e ideas más fáciles de poner en práctica

Cursos de formación gratuitos

Los cursos de formación son subestimados en la mayoría de las empresas. Es una actividad de motivación laboral de primer orden.

Cumple con distintos objetivos: permite la cohesión del grupo, potenciar el desarrollo personal de cada trabajador y también aumentar la capacitación de tus empleados.

Actividades deportivas

El deporte siempre une. Eso sirve para cualquier grupo humano, sobre todo si se fomentan hábitos saludables y se potencia la no competitividad.

Si el objetivo es que tus empleados se motiven y además se una el equipo es preferible optar por actividades deportivas que remen en ese sentido. Se trata de competir en equipo, fomentar la actividad deportiva y divertirse, no de terminar luchando por un título individual ni fomentar la rivalidad.

Clubes deportivos

Y si una sencilla actividad deportiva tiene éxito en el objetivo de unir al equipo, ¿por qué no pasar a crear un club deportivo más estable?

En la actualidad existen todo tipo de competiciones para aficionados e incluso carreras de empresa, ligas de fútbol, baloncesto o paddle, por citar sólo algunos ejemplos.

No hay que perder de vista que el objetivo es trabajar conjuntamente. Esto ayuda a que el equipo se una y desarrollen lazos de conexión y coordinación. Esta manera de funcionar se traslada al funcionamiento del equipo en la empresa.

Actividades de meditación o yoga

Un poco en sintonía con el punto anterior es dedicar un momento para actividades de meditación, yoga o tai chi.
Está comprobado que sólo 15 minutos diarios de meditación ayuda a reducir el estrés en el entorno laboral e incrementar la productividad.

Un espacio común

Además de unos puestos de trabajo individuales adecuados una buena actividad es una reunión en un espacio común en la empresa. Pueden ser una actividad sencilla como un desayuno informal para comenzar la jornada, un rápido café a media mañana o un aperitivo sencillo los viernes.

La idea aquí es que esta actividad se realice en un espacio neutral. Un punto de encuentro en el que todos se sientan únicos. Es fundamental también que en este tipo de encuentros no se hable de cosas de trabajo sino que se hable sobre el aspecto más personal.

Actividades para intercambiar roles

Una buena actividad para contribuir a hacer equipo y aumentar la conexión entre los miembros es intercambiar los roles en la empresa.

Se pueden organizar unas jornadas o reuniones específicas en las que los empleados intercambien los roles temporalmente. Esto ayuda a entender al compañero y aprender qué podemos hacer para facilitar su labor y que otros faciliten la nuestra.

Este tipo de actividades fomenta la empatía y a valorar el trabajo de los demás. También mejora la comunicación y el trabajo en equipo.

Actividades para integrar a los nuevos empleados

Cuando un nuevo empleado llega a la empresa puede sentirse desplazado o fuera de lugar. No es difícil conseguir que estos nuevos trabajadores se integren con programas de orientación y actividades concretas.

Este tipo de actividades pueden ser juegos de presentación, instaurar la figura de un acompañante entre los trabajadores más antiguos.

Esto facilita una transición suave y una cálida bienvenida que le ayude a integrarse con mayor rapidez en la empresa.

Un espacio recreativo común

Si existe la posibilidad física para ello, una buena actividad permanente puede ser implementar un espacio recreativo dentro de la oficina.

Aquí las opciones son muy diversas y casi infinitas. Equipar esas instalaciones con juegos de mesa, zonas de descanso o para un café y otros entretenimientos puede ayudar a relajarse. Ayuda a desconectar en algunos momentos de mayor estrés en el trabajo.

Estos espacios promueven el bienestar y ayudan a mantener un equilibrio entre el trabajo y el ocio.
Seguro que a todos nos vienen a la cabeza las instalaciones de Google, con videojuegos, zonas para hacer deporte o futbolín. Quizás no haga falta llegar a tanto pero la idea es buena y cada día más empresas intentan implantarlo en sus instalaciones.

Una comida o cena de equipo

Organizar comidas o cenas de equipo es una forma efectiva de fomentar la cohesión y fortalecer las relaciones interpersonales fuera del ambiente laboral. Este tipo de encuentros son importantes para romper el hielo en especial cuando hay nuevas incorporaciones.

Hacerlo de manera habitual o en fechas importantes ayudará a que los trabajadores se motiven e ilusionen en torno a ese momento.

Estos encuentros permiten a los empleados interactuar en un contexto más relajado, compartiendo experiencias y creando recuerdos juntos.

Es una actividad de motivación laboral externa que se notará en el día a día de la empresa.

Salidas y excursiones

A medio camino entre la actividad deportiva o las comidas o cenas del equipo podemos situar excursiones o salidas periódicas.

Estas ayudan a generar equipo y motivar a los empleados en torno a un grupo de trabajo.

Las opciones también son casi infinitas: visitas culturales, una excursión al aire libre o un parque de ocio.
Además este tipo de actividades se pueden realizar invitando a que los empleados lleven a sus familias con lo que se consigue una mayor conexión personal.

Estas experiencias compartidas fuera del lugar de trabajo contribuyen a la construcción de un equipo más unido y comprometido.

El coaching

Realizar sesiones de coaching enfocadas en las relaciones entre los miembros del equipo puede ser de gran ayuda para resolver conflictos y aclarar malentendidos.

El coaching mejora la comunicación, fomenta la empatía y fortalece la cohesión del grupo, creando un ambiente de trabajo más armonioso y productivo.

La asamblea de trabajadores

Sobre todo en los momentos de mayor trabajo o si surge un conflicto dentro de la empresa es bueno establecer unas reuniones de equipo periódicas.

Puede ser en formato de asamblea en la que todos los empleados puedan expresar sus ideas, preocupaciones y sugerencias promueve la transparencia y la inclusión.

Este espacio democrático anima a los miembros del equipo a participar activamente en la toma de decisiones y en el desarrollo de la empresa.

Este momento de comunicación libre es fundamental para generar debate y esencial en la dinámica de grupos para que cualquier conflicto se resuelva con rapidez.

Las lluvias de ideas

Muchas veces los trabajadores no se sienten motivados en el trabajo porque no tienen la sensación de ser escuchados. En un momento como la asamblea del punto anterior puede implantarse la “lluvia de ideas”.

De manera libre, en voz alta y sin juicios cualquier trabajador puede hacer sus aportaciones para los grandes problemas a los que se enfrenta la empresa. Esto ayuda a que los trabajadores se conviertan en un equipo real y cohesionado.

Incluso aunque no se lleven a efecto el hecho de poder expresarlas libremente hace que los trabajadores perciban que su presencia es importante. Entenderán que cuentan para la empresa y son escuchados y eso aumentará su motivación y conexión con la empresa.

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