Principales riesgos en las instituciones sanitarias y sus medidas básicas de prevención

En este artículo te exponemos la información básica sobre los principales riesgos y las medidas preventivas en las instituciones sanitarias. Te damos información básica que te posibilita conocer el porqué de todo ello, que debes de hacer al respecto, si hay que hacer una evaluación de riesgos, y cuales son las recomendaciones generales que se deberían tener en cuenta.

Primero vamos a definir qué se entiende por riesgos de trabajo del personal de salud. En pocas palabras, son las condiciones de peligro o vulnerabilidad que ponen en riesgo la vida de los trabajadores de salud, por condiciones inseguras de trabajo en las instituciones sanitarias. Es importante considerar que la carga de trabajo y el estrés ocupacional son factores que aumentan las probabilidades de producirse accidentes y errores.

Los principales riesgos en las instituciones sanitarias que aparecen con mayor regularidad son de tres tipos en función de su origen:

  • Riesgos por accidente que tienen que ver por el estado material de la construcción de la institución tanto de su diseño como de su instalación y mantenimiento.
  • Riesgos por fatiga.
  • Riesgos por enfermedad de la profesión, biológicos, por actividades, instalaciones y equipos propios del sector sanitario.

Riesgos por accidente en las instituciones sanitarias

Los riesgos por accidente son riesgos propios de todo lugar de trabajo. Hay que tener en cuenta que gran parte de la actividad sanitaria se realiza en edificios cerrados y normalmente tienen cierta complejidad estructural, tanto en dimensiones como en distribución. Además, los locales sanitarios, por ser parte del servicio a la sociedad, son lugares compartidos con el público (pacientes y familiares).

Algunos de los riesgos ligados al accidente en las instalaciones podrían ser caídas a distinto nivel, caídas de objetos, accidentes de circulación, contactos eléctricos, contactos con agentes químicos peligrosos en tareas de limpieza, iluminación inadecuada, condiciones termohigrométricas deficientes, incendio y explosión, entre otros.ó

Riesgos laborales por exposición a rayos X

Riesgos por las actividades propias en las instituciones del ámbito de la salud

En cuanto a los riesgos por enfermedad de la profesión es uno de los epígrafes más significativos. A continuación, te nombramos algunos de los más comunes:

  • Riesgos de cortes o pinchazos por instrumental clínico. 
  • Sobreesfuerzos físicos ocasionados por la manipulación de carros, camillas, objetos pesados, equipos clínicos y, sobre todo, por la movilización de personas con limitaciones físicas.
  • El trabajo en horario nocturno, constituye un riesgo que puede provocar importantes alteraciones, haciendo al personal más vulnerable a factores psicosociales.
  • Contactos térmicos originados por determinados equipos generadores de calor como por ejemplo: esterilizadores, muflas, estufas, baños termostáticos, etc. o por equipos generadores de frío como congeladores, contenedores de nitrógeno líquido, etc.
  • Riesgo de exposición a contaminantes químicos y biológicos.
  • Riesgo de contacto con ultrasonidos utilizados en determinados equipos, como por ejemplo cubas de limpieza de material quirúrgico o en equipos electromédicos de rehabilitación.
  • Riesgo por exposición a radiaciones en servicios de radiología, radioinmunoanálisis, manipulación de radiofármacos, rehabilitación, etc.
  • Exposición a los aerosoles generados en la combustión producida por el láser en determinadas tareas de servicios como cirugía, laboratorios, fisioterapia, etc.
  • El riesgo de transmisión está relacionado a la patología en la población atendida. Es decir, si se atiende una población con una alta prevalencia de hepatitis B o C o de VIH, mayor será el riesgo de contagiarse de dichas enfermedades.
  • La posibilidad de transmisión de enfermedades infecciosas, como las enfermedades respiratorias. 
Fatiga en las instituciones sanitarias

Riesgos por fatiga

Este tipo de riesgo suele ser muy común en los trabajadores de salud, al adoptar posturas forzadas o incorrectas durante espacios de tiempo prolongados como trabajos de odontología, cirugía, realización de curas, administración de medicación, etc. También como: 

  • Fatiga física, ocasionada por las posturas forzadas y sobreesfuerzos por el desarrollo de tareas como la preparación y administración de medicación, realización de curas, utilización de PVDs, etc.
  • Fatiga mental originada por la exigencia de un trabajo con un alto grado de responsabilidad.
  • Estrés por la elevada demanda emocional de determinados puestos de trabajo del sector sanitario.

Medias básicas de prevención en las instituciones sanitarias

Para evitar accidentes en las instalaciones:

  • Mantener un buen nivel de orden y limpieza, dejando los pasillos y áreas de trabajo libres de obstáculos.
  • Limpiar siempre cualquier producto derramado accidentalmente. Prestar atención especial cuando el suelo haya sido tratado con productos deslizantes.
  • Los cables deben distribuirse de forma que queden fuera de las zonas de paso. En caso contrario, deberán protegerse y/o fijar los cables en el suelo con tal de evitar tropiezos.
  • Evitar el uso de cajas, sillas, o mesas para acceder a zonas elevadas. Te recomendamos utilizar elementos como banquetas, escaleras, etc. estables y adecuados a la altura a la que se quiere acceder.
  • Dejar siempre despejadas de obstáculos las zonas de paso.
Empleada de una institución sanitaria con las medidas preventivas

Para evitar enfermedades y fatiga:

  • Tener cuidado y vigilar las prácticas del personal sanitario, médico, etc.
  • Cumplir y conocer las normas de las instituciones sanitarias y de sanidad.
  • Utilizar los EPI (equipos de protección individual) recomendados para cada puesto: guantes, gafas protectoras, batas…
  • Esterilización y desinfección de equipos de superficie.
  • Capacitación en relación a la bioseguridad.
  • Vacunación contra virus hepatitis B, que tiene una eficacia de 95%.
  • Desecho de material cortopunzante en un sitio correspondiente.
  • Evitar pasar el bisturí de mano a mano durante la cirugía, sino usar un receptáculo intermediario.
  • Tomar descansos moderadamente y dormir con regularidad las horas recomendadas por los expertos (8 horas diarias).

En cualquier caso, en las instituciones sanitarias es tan importante como en cualquier otro tipo de trabajo realizar una evaluación de riesgos periódica por parte de una empresa de prevención de riesgos laborales certificada, para garantizar la seguridad en el trabajo de los profesionales, que redundarán en unas mejores condiciones para los enfermos.