¿Es obligatorio un curso de alérgenos para hostelería? ¿Qué dice la normativa?

La legislación española obliga a que cualquier trabajador de hostelería o la industria alimentaria en España debe realizar un curso de alérgenos. Se busca que en este tipo de establecimientos se pueda informar claramente al consumidor sobre la posible presencia de alérgenos en los alimentos que venden.

Otra obligación es el reconocimiento médico laboral al menos cada año y la adecuada instrucción en riesgos laborales mediante formación prl. También obtener el carnet de manipulador de alimentos son algunas de las obligaciones de cualquier empresa de hostelería en España.

Normativa sobre alérgenos en hostelería (normativa alérgenos hosteleria)

Desde diciembre de 2014 existe una normativa de alérgenos en hostelería mediante el Reglamento 1169/2011. Es algo que obliga a todo tipo de establecimientos hosteleros o empresas alimentarias en España.

Este reglamento establece la obligación de informar a los consumidores sobre alergias e intolerancias alimentarias presentes en los platos. También busca prever  los riesgos asociados.

Es obligatorio que cada trabajador cuente con una formación acreditable en materia de alérgenos.  También están obligados a tener el carnet de manipulador de alimentos en regla.

En este sentido, resulta imperativo que cada trabajador cuente con una formación acreditada en Alérgenos.

El objetivo de la normativa de alérgenos

La importancia de esta formación radica en garantizar la seguridad y bienestar de los clientes. Esto se consigue proporcionando información clara y precisa sobre los posibles alérgenos presentes en los alimentos que se sirven.

Esto cumple con las normativas legales, pero también contribuye a construir una relación de confianza con los consumidores, demostrando un compromiso con su salud.

Sanciones por no cumplir la normativa de alérgenos

No cumplir con esta regulación sobre alérgenos puede tener graves consecuencias para el establecimiento. El no cumplir con esta ley de información alimentaria conlleva un riesgo de sanción. Estas pueden variar entre los 5.000 y los 600.000 euros en función de la gravedad.

Con estas sanciones se busca animar a los establecimientos a cumplir la ley. Busca sensibilizar sobre importancia de gestionar de manera adecuada la información sobre alérgenos en la industria alimentaria.

Formación obligatoria en alérgenos

Es obligatorio en hosteleria el curso de alérgenos alimentarios para cualquier miembro del equipo del restaurante o negocio hostelero.

La misma normativa también obliga a informar claramente sobre los alérgenos que puedan estar presentes en los productos o platos que venden.

Cualquier empresa u operador alimentario o empresa implicada en algún punto de la cadena alimentaria debe conocer los posibles alérgenos presentes en dichos alimentos. Y por supuesto explicar e informar al detalle a los posibles clientes.

Por eso es obligatoria la formación en alérgenos e intolerancias para toda la plantilla. Es una medida fundamental para garantizar la seguridad alimentaria y la salud de los consumidores.

La información precisa y detallada sobre alérgenos en los alimentos se convierte en una herramienta útil. Con ella los clientes puedan tomar sus decisiones de compra de manera sana fortaleciendo la confianza en el establecimiento o empresa.

Sobre qué alérgenos hay que informar

El Reglamento 1169/2011 indica que es obligatorio informar sobre los alérgenos habituales. Se hace para asegurar la salud de los consumidores que padecen alergias alimentarias a cualquiera de ellos.

Para lograrlo, impone a las empresas la obligación de informar a los consumidores sobre la presencia de cualquiera de los 14 alérgenos designados.

Cómo informar sobre los alérgenos

La normativa no especifica el formato para informar al consumidor. Pero establece la clara obligación de hacerlo y de utilizar el nombre específico del alérgeno en lugar del nombre común del alimento. Por ejemplo, se debe utilizar “sepia” en lugar de “molusco” o “gamba” en lugar de “crustáceo”.

Existen varias formas de proporcionar esta información:

  • Mediante etiquetas en el envasado.
  • Incluyendo la información en la carta del restaurante o local de hostelería.
  • Mediante comunicación oral en el momento de la solicitud o venta.
  • A través de carteles o cualquier otro material impreso en el caso de autoservicios o servicios de buffets.

Mediante este tipo de carteles se advierte de la presencia de alérgenos en alimentos no envasados en los que no haya posibilidad de etiquetado.

No hay que olvidar que esta información debe proporcionarse de forma gratuita y de fácil acceso para el consumidor. Debe estar cómo mínimo en castellano y en la lengua oficial de la comunidad autónoma en la que se vaya a comercializar.

Con esto se intenta evitar en el consumidor todo tipo de reacciones alérgicas que puedan producirse por consumir frutos secos, por ejemplo.
Hay que pensar que las hospitalizaciones por consumir alérgenos suponen un problema grave de salud en España. Es lo que se conoce como anafilaxia, reacción grave por una intoxicación por consumir alérgenos. Se calcula que 1 de cada 1000 personas que acuden a urgencias hospitalarias es por este motivo.

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